Confesiones con la dentista

I

Desde hace 2 años, tengo un crush terrible con mi dentista. Una guapísima mujer de 27 años con un guapísimo trasero. Además tiene una risa linda y siempre me sigue el juego con mis gileos monses de quinceañero.

II

- No te veo hace años! - me dijo mientras me abrazaba apenas llegué a su consultorio.
- Me abandonaste pues! - le reclamé, pues hace medio año que ella se fue de la clínica donde me atendía, para abrir su propio consultorio.
- Pero me hubieras llamado pues - me dijo con un beso.
- Bueno, recuerda que también eres dentista, y los dentistas me dan miedo siempre - dije bromeando. Se rió, me dió un último abrazo y luego me senté en la silla más temida por todos los niños del mundo (incluído yo).
- Sigues con el tonto de tu novio chileno? - se rió.
- Por qué me lo tonteas! ? - dijo - además, lo conocí mientras no sabía nada de ti. - me dijo coqueta.
- Yo siempre te invité a salir! - le dije.
- Pero sabías que no podía por la clínica - me dijo, - eras mi paciente! - dijo riendose.
- Sí, sí lo sé, algo cmo que la maestra se aprovecha del alumno - dije, se rió. - pero me prometes terminar con él y salir a comer conmigo ahora que nos volvemos a ver? - le dije con los mismos ojos que el Gato Con Botas en Shreck cunado se pone engreído.
- Te lo prometo - me dijo, sin reir. - y tú estás solterito me imagino?
- Si yo siempre, esperándote - hablando de gileros monses.
- Anda pues en serio.
- Si, si… es más… en esta calle vive alguien con quién salía hace años.
- Sí? Quién?
- Bah, para qué decir nombres… es dentista también - más bruto le dije.
- Ya sé quién es
- Si? - me reí - bueno… con ella era.
- Pero ella? No te veo con ella para nada.
- Bueno, ella tampoco se vió conmigo aparentemente. - me reí.
- Tonto, qué puedes tener tú de malo? - me dijo tiernamiente. Me quedé pensando.
- Aunque no lo creas… algo tengo de malo - dije riendo. Se rió.
- No creo, y si lo tienes, todo lo que tienes de bueno lo perdona.
- No lo sé, en fin, es un tema que ya cerré hace tiempo - mentí - o bueno, ya debería estar cerrado.
- Si algo o poco te conozc, sé que no eres de lso que cierran cosas rápido. - me dijo sorprendentemente.
- Fácil, aunque si me aburro fácil. - le dije.
- Ah si? Y así me quería invitar a salir? - dijo riendo.
- Contigo era diferente.
- Cómo seguro le dices a todas? - dijo irónica pero riendo.
- Me ibas a creer?
- Seguro que sí.
- Entonces para qué voy a responder eso? - dije riendome.
- Eres tan lindo. - me dijo -, bueno, ya terminamos.  - dijo refiriéndose a mi consulta, me dió un abrazo, conversamos algo más, quedamos que mi cita es el próximo Lunes. Le dí hasta ese día para terminar con su novio, se rió, me dió otro abrazo y me di cuenta que en realidad, si la hubiera llamado en octubre o noviembre, cuando dejé de verla. Algo hubiera pasado, pero en fin.  Asi es la vida, pierdes, cuando no dices lo que piensas en su momento.

3 Responses to “Confesiones con la dentista”

  1. laura zaferson Says:

    Ese gileo no fue para nada monse. Yo hubiera salido contigo :)

    pd. esta chica como se manda bien feo no? jaja.

  2. El Rojo Says:

    Qué coqueteo tan alucinante… pero como dices, así es la vida, hay oportunidades que sólo se presentan una vez. Son los malditos “si yo hubiera”.

  3. alfredo Says:

    te mandas con ese floro ahorita y no hace meses?

    si yo hablara asi… lo hubiera hecho desde el principio

    pero quizas en un principio no hubiera sido tan bacan

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