I
Vino Pl en la tarde, cada uno con su laptop super modernos, nos hicimos compañia. Según ella yo me parezco a mi laptop, y ella a la suya, aalgo así como una versión moderna de “eres lo que comes“. Entonces…
Este soy yo: pálido pero moderno -no gay-, a mi derecha es un disco duro extra por toda la música y fotos que tengo, que traducido en mi físico sería la barriga y los cachetes extra.

Y esta es Pl, morena y seductora:

Nota: El chocolate no es grauito, es parte de ella.
II
En Plaza Vea comprando chucherías, Pl me pregunta:
- Oye, en tu terraza no agarra el Wireless no? – y yo, que relaciono terraza con mi vida amorosa por el sillón que está ahí, automáticamente -y resignado-, respondí:
- No, hace tiempo que en mi terraza no se agarra nada.
III
Pl usaba su laptop mientras Rayas (mi cuñado) y yo jugábamos un partido definitorio en Winning Eleven. Mi hermana, desde el primer piso, llamaba
- Rayas??? Rayassss… Rayas – insistentemente esperando que su novio baje para ya salir, sin embargo, él y yo concentrados en el juego ni escuchamos – o no quisimos escuchar-, hasta en que en un momento Pl dice en voz alta, como a quien se le escapa un pensamiento.
- Qué? También estamos jugando a ignorar a tu hermana?
IV
Como a las 10:30pm decidimos ir al concierto de Turbopótamos, y de paso nos encontraríamos con algunos amigos de la agencia. Ya en el lugar, decidí acercarme al escenario para tomar mejores fotos (véanlas en mi fotoblog) , así que le insistía Pl para ir al centro-adelante. Todo parecía tranquilo, estabamos a 2 o 3 personas de la barra de seguridad y unas 50 o 60 personas alrededor pero sin ninguna fricción innecesaria. Sin embargo, cuando comenzó una canción algo más movida que la anterior, comenzó algo así como un temblor inesperado, un torbellino relámpago, que en realidad era un pogo alucinante que se estaba formando justo alrededor nuestro. Dentro del ojo de la tormeta de tremendo pogo, Pl no atinó a más que abrazarme para protegerse, yo con cámara en mano esperando que no se caigo, e igual de asustado ante espectacular masa humana en movimiento a la cual no estoy acostumbrado, solo atiné a pensar pero no decir:
- Y ahora, quién me abraza a mí?
NOTA: Sobrevivimos al pogo, es más, 10 minutos después, pegados a la barra de primera fila, me dí el lujo de poguear en pequeña escala y todo porque una rubia a mis espaldas cada vez que saltaba se cogía de mis hombros y mi cintura. Y yo, que no quería decepcionarla, me convertí por esa media hora, cuarenta minutos de concierto, en fan poguero de Turbopótamos.
V
Tengo que comenzar a dietear. No dieta, sino dietear. La diferencia? hacer dieta es porque uno quiere, dietear es comer poco para gastar poco porque ya se quedó sin dinero en el mes. Y con el plus, de bajar de peso.

