Fin de Fiestas I
I
- Qué cliché somos.
- Por qué?
- Porque si todo esto resulta como queremos, nuestro aniversario sería siempre un primero de enero. – respondí y sonrió.
II
- Café del mar? Joia? No las conozco, la última vez que vine a Asia existía Ibiza nada más creo. – dijo Ms sentados almorzando en el chifa Yi Yi del Boulevard de Asia.
- Ay que tierna. – le dije sarcásticamente cogiéndole la cara. Ch se rió.
III
- No sabes como me cago de risa con tu blog. – me dijo el Arequipeño, amigo de hermana media, novio de su mejor amiga. – sobre todo con tus “pensé pero no dije”.
- Genial. – dije -, se aprendió el slogan. – pensé pero no dije.
IV
Llegó la combi que nos iba a recoger a todos para ir a la fiesta de Totoritas. Cuando ya estábamos sentados en ella, sirviéndonos el primer whisky para el camino y Ms me sonreía sentada detrás de mí en los asientos de a uno, pensaba sin decir:
- Esta va a ser una de esas noches que uno va a querer regresar en el tiempo y volver a estar en este minuto, ese en él cuál uno siente que todo recién empieza.
V
Un borracho asqueroso tiró su trago encima del jean de Ms. Lo miré, y un amigo suyo al toque se puso entre los dos y me dijo:
- Perdónalo está zampadaso.
- No normal, sólo le iba a decir que tenga cuidado. – en eso Ms me abrazó, me jaló y me dijo
- Vámonos nomás, ya no importa.
- Sí, normal, sólo iba a decirle – le dije a Ms ya solos los dos -, además no los viste? Si me ponía en plan de mecherito, me iban a matar. – completé honesto.
VI
- Nunca habíamos bailado antes.
- Lo sé, antes directo nos habíamos ido de frente al chape. – respondí y se mató de risa.
VII
Feliz Año Nuevo.
VIII
- Esta chica no conoce Asia. – le dijo hermana media a Pl con voz bajita sobre Ms en la combi yendo a la fiesta.
IX
Discutía con mi mamá y de repente me dijo algo como:
- No sé pues, eso qué chucha importa. – la miré sorprendido y con voz de niño resentido le dije:
- No pensé que llegaría aver el día que dirías la palabra “chucha”. – se rió y terminó la discusión.
X
Un borracho quería entrar a nuestra combi, el Chino ya lo había disuadido varias veces, pero regresaba y regresaba. En eso Rayas, ya algo cansado le dice:
- Ya pues broder, anda nomás, no seas huevón. – el broder lo mira, y en vez de ponerse mecherito pone cara de herido con el corazón roto y dijo con voz entrecortada en total estado de ebriedad:
- Pero no me tienes que de decir huevón… – y con cara de triste se fue caminando tambaleándose. Le hirió el sentimiento.

