Juevecito
Thursday, March 27th, 2008I
Descanso médico 5 días. Eso de la contractura no era un juego de niños, mi panza tampoco.
II
- Y por qué te vas a mudar? Tu roomate no era tu novio? - le preguntaba a una ejecutiva. Tonta pregunta que hasta me respondía solo. En vez de responderme soltó una lágrima.
- Los hombres no saben lo que quieren. - alcanzó a decir. Y yo me sentí remal por haber preguntado.
III
- Señor a usted le sobra trabajo? - le pregunté al taxista.
- No señor, por qué lo dice?
- Porque usted es el quinto taxi que paro para irme a San Isidro y ninguno quería ir para allá “no voy para allá” decían, osea “allá” es dentro de la capital, cerquita y aún así no quieren ir. No entiendo, somos el único país del mundo en donde debemos depender si el taxista tiene ganas o no de llevarnos a nuestro destino.
IV
- Me voy a mi casa porque me siento mal, pero igual seguiré trabajando cosas desde allá que no puedo dejar - le dije a la de recursos humanos de mi agencia.
- Ay Janito, pero acaso no puedes entonces sentirte mal acá entre amigos y trabajar más?
V
- Pero señora, yo no sé cuántos puntos cobrarle al 1020 eso me lo tiene que decir usted porque si yo comienzo a dar los precios aquí nos volvemos ricos con 2 carreras. - algo así se escuchó en la radio interna del taxi que me llevaba a mi casa.
VI
Yo dice: ya llegué a mi casa, cualquier cosa avísame por aquí yo voy a seguir esperando a que venga el doctor y me pinche el poto. - le dije por Gtalk a mi nueva dupla creativa.
VII
- Puede ser el nervio siático. - me decía el doctor.
- Qué dijo? Asiático ? - pensé sin decir con tanta noticia sobre China.
VIII
- Tus amigdalas son así? - preguntaba el doctor.
- Sí, de toda la vida nunca me las saqué.
- Pero son gigantes! - insistía -, mejor es hora de operarlas.
- Creo que para seguir hablando debería darme un calmante doctor. - respondí abrumado con la idea de operarme otra vez. Se rió.









